Del caos nacen las estrellas

Juan David Martínez, amante de la lectura e independiente desde muy corta edad, hizo su sueño realidad a partir de la necesidad que vivió junto a su madre.

Con el deseo de superarse, brindarle un futuro próspero a su única familia, tal y como él lo menciona “su madre”, llego a Cartagena con muchos sueños y poco dinero en el bolsillo.

Fueron tiempos difíciles, pues encontrar una oportunidad siendo tan joven, viniendo de estudiar del sur de Bolívar, y llegar a una ciudad tan costosa, no fue sencillo; pero esto no lo imposibilito para seguir adelante con sus sueños.

Del caos nacen las estrellas dicen por ahí, y fue en este momento donde Juan David recibió ayuda para ingresar a la universidad, sacar sus estudios adelante y rebuscársela como fuera.

Mientras Juan estudiaba, dictaba clases de comprensión lectora a los jóvenes que tenían posibilidades económicas en la ciudad, la mitad de los ingresos era para los gastos de su casa y la otra mitad era para hacer sueños realidad.

Así nació la organización Adomi, el proyecto de preuniversitario gratuito para todos aquellos jóvenes que como el, tenían el gran sueño de entrar a la universidad, lograr una beca o un respaldo de apadrinamiento.

Fueron muchas las discusiones con su madre, la principal por gastarse el dinero del arriendo en el pago del logotipo, como su madre lo llamaría “un dibujo”, donar una beca de maestría que ganó para beneficiar a tres jóvenes con estudios de pregrado y como bien le repiten, pensar en otros antes que en él.

Pero es precisamente el propósito que tiene Juan David, un joven que emprendió a los 21 años y que como él dice no tiene el botón de rendirse, es por eso que día a día sigue adelante, trabajando por brindar oportunidades y dejando excelentes mensajes a quienes compartimos con él: “son riesgos que debí tomar cuando estaba empezando y cuando es un proyecto serio, dije, no puedo ser el empresario en la calle y preguntarle a mi mamá cuál es la cena”.