Haciendo visible lo invisible

Entre el olor a retazos de tela y el ruido incesante de las máquinas de coser que confeccionan prendas que empoderan a las mujeres de Apartadó, Cecilia con su gran sonrisa, sus ojos marcados, y su cálido tono de voz, observa tejer a Leidy, una niña que perdió sus piernas al ser atropellada por un tren y que recupero su confianza creando flores de tela, entre ellas la favorita de Cecilia, y la única que no ha podido aprender a tejer, el jazmín.

“Lo que busco es empoderar a la mujer, darle liderazgo, y descubrir lo que valemos. Si somos fuertes interiormente somos fuerte exteriormente.” Cecilia


A Cecilia no le importa los estereotipos que las personas se forman hacia una mujer negra, y con discapacidad física como ella. Después de salir de la universidad y cansada de enviar hojas de vida, aprendió a fabricar accesorios de moda, y ahí descubrió que la confección de prendas y manualidades era su proyecto de vida. Inició la Fundación Moda y flores, donde enseña manualidades como terapia de reconstrucción del tejido social.  

Todas las tardes en su taller de costura se cuentan historias de mujeres para mujeres que buscan rescatar los valores que son importantes para ellas. Con manojos de hilos de colores, cada puntada les conecta con ellas mismas y con los otros para construir ese tejido que les permite volver a soñar, como a Leidy quien está a punto de terminar su bachillerato, un sueño que antes le parecía imposible, y quien en sus tiempos ratos libres le enseña a Cecilia a tejer la flor de jazmín.