Caminé por honrar a nuestros líderes sociales y fue una experiencia "millosa"

Caminé pocos kilómetros pero habría caminado muchos más porque sentía que la persona que estaba a mi lado, aún sin conocernos, estaba luchando conmigo por estas muertes que le duelen a Colombia.

¡Es increíble! fue lo primero que pensé cuando vi que un gran grupo de gente se sumó a la marcha que ya traíamos unos cuantos desde el Planetario de Bogotá, todo esto pasó por mi mente mientras mi cartel en lo alto era fotografiado y leído por todas las personas que pasaban a mi lado. Hace 4 años cuando nació mi hija sentí un millón de emociones al mismo tiempo y a ese sentimiento lo llame “Millosidad”, este  6 de julio de 2018 a eso de las 6:30 pm lo sentí nuevamente justo cuando llegué a la Plaza de Bolívar y a lo lejos vi un mensaje que decía “SIN OLVIDO”, un grupo tocando tambores e incluso alguien que se subió a un poste de luz para tomar fotografías.

Yo me llamo Heiler Meléndez y vengo de una región donde quizá muchas cosas no han cambiado teniendo en cuenta el resto del país. Aún se ve el traqueto que financia campañas políticas, las mal llamadas “vacunas”, pero sobretodo, las amenazas y los asesinatos a líderes sociales; es algo muy preocupante para mi región, para su gente, pero no tanto para sus dirigentes.

En Urabá hacemos marchas, plantones y protestas que casi siempre tienen resultados, aunque hay veces donde los esfuerzos se hacen inútiles. El problema de los malos resultados es que desmotivan a las personas para luchar por la misma causa en una próxima ocasión, suena muy triste pero es la realidad.

Tras contarles esto, no se imaginan lo que siente un joven de pueblo que llega a la Plaza de Bolívar y ve un centenar de velas encendidas apuntando hacia arriba en silencio, sintiendo que esa luz en realidad si llega al cielo y le dice a los líderes asesinados que hay un pueblo que se moviliza por ellos, que siente en el corazón y en el alma su dolor,  y que simplemente no está dispuesto a soportarlo.

 

 

“No son líos de faldas” era el mensaje que decía en el cartel que cargue durante toda la caminata en lo alto de la multitud, un cartel lleno de dolor al saber que ese mensaje era la respuesta cobarde e irresponsable por parte de los más altos funcionarios del estado Colombiano. Un gobierno, que a mi sentir, ha sido indolente a esta masacre. Caminé pocos kilómetros pero habría caminado muchos más porque sentía que la persona que estaba a mi lado, aún sin conocernos, estaba luchando conmigo por estas muertes que le duelen a Colombia.

Ha sido una experiencia maravillosa y doy infinitas gracias a todos los que se unieron al llamado por la justicia. Los invito a unirse a la campaña Nuestros Líderes para seguir protegiendo la vida en www.elavisperomov.org/nuestroslideres

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